Las condiciones de vida de la Europa moderna crean una cascada de eventos que llevan a un aumento de las alergias. Los cambios en el procesamiento y consumo de alimentos, en la permeabilidad de la mucosa y la reactividad inmunológica a alérgenos tienen que ser entendidos profundamente, antes de que sean posibles intervenciones apropiadas. Este proceso se puede facilitar a través de una vista más global de las alergias a los alimentos. Eso es necesario porque ha aumentado la prevalecencia de desórdenes alérgicos, particularmente en los países occidentales. Si queremos entender por qué está aumentando la prevalecencia de las alergias, tendremos que estudiar las regiones que están en transición, con estilos de vida representantivos para la Europa de hace cien años y que están dirigiéndose hacia estilos de vida parecidos a los de la Europa moderna.
Una vez que se entiendan las causas y los mecanismos que quedan detrás de la aparente tolerancia para alérgenos en algunas áreas geográficas donde hay una baja prevalecencia de las alergias, se podrían hacer planes a partir de lo que ya se conoce para combatir desórdenes alérgicos en Europa. Sin embargo, hasta ahora, en la mayoría de los estudios se han examinado alergias debidas a la inhalación y ahora hace falta tratar las alergias a los alimentos en particular. Las estimaciones de las alergias a los alimentos se consideran imprecisas y se hacen muchos esfuerzos paneuropeos para aplicar métodos diagnósticos estandarizados para conseguir una imagen exacta de este tipo de alergias. Es importante planear a futuro y apuntar hacia la formación de equipos fuertes que sean capaces de investigar en el campo de la alergia a los alimentos en regiones donde las alergias son menos comunes. En este momento no hay personal médico o paramédico con una buena percepción o un buen conocimiento de las alergias a los alimentos. Esta propuesta apunta hacia la formación de un grupo de expertos europeos en el campo de la alergia a los alimentos, que entrenará médicos, enfermeras y científicos de varios centros de África y Asia. Esto se llevará a cabo mediante la organización de talleres y cursos de laboratorio. Con vistas hacia el futuro, esto formará un estímulo para la cooperación internacional, diseminará conocimiento y facilitará a Europa la construcción de bases de datos fiables que se puedan utilizar para entender el proceso que lleva al aumento de las alergias.
El objetivo general del proyecto es entregar la información y las herramientas necesarias para los investigadores de los países africanos y asiáticos, para producir datos fiables sobre la prevalecencia de las alergias a los alimentos. Esto sentará las bases para facilitar la cooperación internacional a fin de llegar a entender completamente la influencia de la dieta, entorno e infecciones en el desarrollo de las alergias a los alimentos.
Objetivos específicos El Programa de Acciones Específicas de Apoyo se usará para hacer llegar conocimiento y tecnología a este respecto desde los centros de pericia europeos hacia grupos internacionales de investigación (INT) de Ghana, Gabón e Indonesia. Esto se conseguirá mediante: Educación a distancia y talleres en centros europeos, africanos y asiáticos:
¿Por qué estos objetivos? La prevalecencia de desórdenes alérgicos está aumentando en todo el mundo. Sin embargo, se observan diferencias geográficas sustanciales. La prevalecencia de las alergias está sustancialmente más alta en la Europa occidental, comparada con los países en vías de desarrollo. Esta diferencia se atribuye sobre todo a la baja prevalecencia de las alergias en las áreas rurales en el mundo en vías de desarrollo. Centros urbanos como Accra en Ghana o Macasar en Sulawesi, Indonesia, tienen que enfrentar una incidencia creciente de enfermedades alérgicas. La mayoría de los datos epidemiológicos que trata del aumento de desórdenes alérgicos en los centros occidentales y urbanos ha tomado en cuenta las alergias por inhalación. Hay pocos datos fiables sobre la prevalecencia de las alergias a los alimentos, y aún menos considerando los países en vías de desarrollo. Es importante tener datos fiables sobre la gravedad del problema planteado por alergias a los alimentos en todo el mundo. Se podrían usar estos datos por un lado para hacer políticas con respecto al consumo de alimentos y para la asignación de fondos para los sectores de salud apropiados. Por otro lado, los datos podrían aclarar los factores que protegen contra las alergias a los alimentos. Aunque faltan datos exactos, hay un alto consumo de cacahuete en Ghana, Gabón e Indonesia. Sin embargo, hay pocos informes sobre alergia al cacahuete en estos países. Esto podría deberse a diagnósticos inapropiados, una más baja alergenicidad de cacahuete preparado, como también a la presencia de mecanismos protectivos inmunológicos que pueden ser estimulados por una alta exposición a los productos microbianos. No hay, o casi no hay, clínicos alergólogos y no hay tampoco laboratorios que hagan pruebas para detectar IgE contra los alérgenos en Ghana, Gabón o Indonesia (donde hay algunas clínicas privadas en Yakarta). Faltan metodologías para determinar el consumo de alimentos. Asimismo, hay una falta seria de conocimiento y peritación en el campo de las alergias a los alimentos en estos países africanos y asiáticos. Entonces, para poder determinar la carga global de alergias a los alimentos y para poder usar esta comprensión con vistas a planificar medidas apropiadas, tanto como métodos de intervención novedosos, es importante formar equipos fuertes que sean capaces de generar datos fiables que puedan compararse con los datos recogidos en Europa. Este proyecto trata estos temas específicamente, implicando a grupos con peritación apropiada de instituciones europeas a fin de transmitir las herramientas necesarias para establecer bases de datos fiables de la prevalecencia de las alergias a los alimentos en los centros africanos y asiáticos. |